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domingo, 21 de abril de 2013

por ejemplo que el mundo significa


por ejemplo, un nocturno apartamento bellamente destruido en lo social,
la alfombra sembrada de esperma y mugrientas botellas de marca vacías sobre la mesa
como un apocalipsis
              que ha confeccionado un interiorista marica con ínfulas de perdedor intelectual,
por ejemplo que lo del mundo exterior corta como una navaja de quinqui, ¡ja!
por ejemplo que todas son nereidas putas que hieren como espinas de un rosal ¡ja!.

el escenario es una puerta dimensional a la leyenda,
                        sólo resta vomitar amargos bezoares de dignidad
y por ejemplo masturbarse y declinar diógenes y metempsicosis
                                                                a las viejas sordas y a los maniquís
para por ejemplo verse publicado y restituido en las tiendas guapas del centro comercial.

pongamos por ejemplo que eso no sirva de nada, que afuera los zombies aprendieron
a decorar el desidioso futuro postnuclear de artesano apartamento destruido en lo social
mientras se automastican los miembros, babean en rosa fucsia,
publican en arial cursiva en la sección de poesía y autoayuda que quieren cerebros
pero no cualquier cerebro
sino uno que parezca un buen trozo de mierda autocompasiva y que además sepa a corazón.




domingo, 7 de abril de 2013

toma la vida de su mano como una mujer esquiva


En el sueño toma el hombre la vida de su mano como una mujer esquiva. Sus ojos dicen ojos y él lee en lo profundo una metáfora que signifique, él no está dispuesto a ver ojos en aquellos ojos que miran mirando, él necesita un cuerpo que no termine. Así, si la besa la posee y si la posee existe y es completamente suya, mas si ella accede es dadivosa y fácil y si lucha a puro mordisco es veladamente deseosa y él cierra los ojos y los abre y vuelve a inquirir con nuevos ojos que aguardan nuevas y exclusivas revelaciones. Él no está dispuesto a saber su nombre pues eso lleva a la rutina de nombrarla y no intuirla mas pregunta e inquiere y acto seguido habla y acalla la respuesta con la digna genuflexión de una filosofía que prudentemente mantenga una distancia eterna con el conocimiento. Él sueña aún despierto que la vida es una mujer esquiva pero pretende el abrazo mientras duerme. Si la ama, quiere que lo ame, si lo ama, quiere saber qué oculta e inquiere y acto seguido habla y acalla la respuesta. Él ya se acaba y lo sabe y patalea con pueril talante artístico porque cree en el arte y en lo que no se muestra pues así se esconde el hombre esquivo de lo que revela al hombre.