viernes, 8 de febrero de 2013
las flores eran cuchillos
antes,
en los jardines
las flores eran cuchillos,
y tomas mis jazmines,
profundo hueles
que siempre jazmín,
mas eran cuchillos.
las flores, niña flor,
eran preciosos cuchillos.
y una flor entra en la carne
y duele,
sangra la carne de perfumes
y duele.
una flor corta la carne
y la carne huélese flor
cuando más duele.
la carne, niña flor,
puede ser también un cuchillo
mas si en ti clavado
acaso tu carne buenos jardines
donde un daño se desvanece
con otros vapores
pronunciado el sol
sobre malos rocíos,
y tomas los jazmines
y ahora sí, niña flor,
siempre flores en mis jardines.
jueves, 7 de febrero de 2013
el amor afuera
yo amo adentro
como el nacimiento de un potro alado
entre nubes de sangre de una yegua terrestre
mas fue mi amor afuera
tantas veces un niño desnudo
que esputa reventado en la mitad de una autopista
con el pecho veteado
de huellas negras de ambulancias,
los automóviles, amor, son misiles de humanidad
que conducen humanos como proyectiles
que por humanidad
evitan mirar las entrañas horribles de un niño
y por humanidad
las miran.
yo amo adentro
como restos de pintura color sinfonía intenso
en los tímpanos de Goya
mas fue mi amor afuera
tantas veces un fugado del psiquiátrico
que pinta corazones en las celdas del psiquiátrico,
los celadores, amor, son esos libres carceleros
que no entienden de escapadas.
yo amo adentro
y adentro es decir adentro de algún lugar con Lola,
de algún lugar contigo todos los lugares
y no importa que fue mi amor
alguna vez afuera.
miércoles, 6 de febrero de 2013
puerilmente decir
puerilmente dudar,
qué pútrido miasma es una verdad
cuando es viento de bárbaras cruzadas,
arrancar la más bella flor de un jardín de ruido
mutilarla cuando aún aúlla silencio,
cercenar respuestas que sangran duda
si cercenadas de la pregunta
¿me quiere? ¿no me quiere?
inquiere adulto, duda puerilmente,
puerilmente dudar seguramente
es hacerse viejo esta misma tarde.
pero tu amor, hacer de mi espíritu
un nido en el que huevo un imposible pájaro
de alas de plata sin pico sin pájaro
todo aire cielos y sueño
ya despega hacia un suelo abierto.
puerilmente dudar no preguntar,
la duda huevo de un imposible pájaro
de alas de plata en nidos de mi espíritu
que alimentar con seguridades
alguna vez improbables, recuerda,
¿te acuerdas? alguna vez improbables,
locas, dudosas inseguras seguridades.
siempre estuve enfermo flotando en jarabe
y siempre te esperé sin beber.
puerilmente decir no dudo no dudes,
decir puerilmente quiéreme, decir te quiero.
plantar jardines en la cúspide de flores mutiladas,
decir que imposibles pájaros de alas de plata
que sin pico que sin pájaro todo aire cielos sueño.
puerilemente dudar,
besarnos sin obtener respuesta
como si tú y yo fuésemos hoy ahora ( ¿quieres? )
lindas preguntas que no quieren morirse
respondidas como esas rendidas absurdas plegarias.
puerilmente decir que te amo,
que tú un imposible pájaro de alas de plata
que yo sangre latido corazón un imposible nido.
seguir avanzando ( ¿quieres? ) sin duda hacia ti hacia mí,
puerilmente
lunes, 4 de febrero de 2013
te ves pequeña en tu sofá
Te ves pequeña en tu sofá allá donde se dibujan hileras de elefantes,
los pies en tierra firme donde los machos todos y el vuelo donde las hembras todas,
tu presencia ínfima se cuenta por millares en mi álgebra de ti.
Te ves pequeña en tu sofá aunque en ti se encripte la infinita inmensidad del pensamiento
y no te veo pequeña porque aún tan viejo adivino todavía las verdaderas formas de las nubes
y eso me hace niño que sonríe sin dolerse aún de las medidas precisas de las cosas.
¿En qué minúsculo rincón de sí escondió el mundo
los coloridos nudos de su pañuelo de mago...?
mira cómo lloran sus conejos blancos si los expatrian de ti, amor,
lindo sombrerito de copa.
Te ves pequeña en tu sofá y escudriñas el erial de la pantalla todavía huérfano de las palabras
y haces vino del agua cuando decides beber de los manantiales de su desierto
y en tu boca decir estanque.
Te ves pequeña en tu sofá donde yo te miro plegar las piernas y unir hembras y machos
y mis costillas se descerrajan a violentos empujones como las puertas de un tren de infiernos
que lleva al exilio a millones de ángeles hacinados muertos de hambre y de sed y soledad
porque te ves pequeña en tu sofá allá donde se dibujan las hileras de elefantes
y mis costillas duelen porque en tu sofá eres pequeña pero inabarcable adentro de mi pecho
y rompen mis costillas cuando aprenden
y te amo.
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