viernes, 18 de enero de 2013

desvivirse


La muerte no se ocurre, no se aparece vestida de noche ni acontece
ni surge ni desciende ni tiene ojos amarillos de gata ni musita verdades
ni huele a perfumes franceses ni a pimienta ni a fracaso ni a motel
ni abre las piernas sacando la lengua brillante con un dedo en el culo
descalza sin quitarse las botitas de tacón.

La muerte no, pero sí. Y a cada momento, sin nombres.

¿No viste que a ti la muerte ya te murió tantas veces?
¿Acaso no se te murió ya un amor de muerte alguna vez diariamente
como bello y frágil pez dorado que relampaguea bajo el agua limpia
y que al quebrarse la gloria de su pecera queda dando saltitos patéticos
buscando oxígeno en las olas de la alfombra del salón?

Eso es una minúscula muerte que no es muerte y también es la muerte gigante de todo.

¿Acaso no te mueres, amor, cuando lloras?
Dime si no mueres cuando lloras o es que vives más de lo que puedes
y soy yo el que se muere o no puede vivir lo que quiere si te ve llorar.

La muerte no es la muerte, es un nombre tan sólo,
otra palabra difusa con que hacer rimar otro petulante verso de la vida.
No ocurre, no está llegando, no es los esqueletos de tu armario,
no aparece cortando con su guadaña tu nombre y las flores lindas del balcón.

La muerte no es la muerte, es un nombre tan sólo
para decir este daño de verte llorar y no existir yo lo suficiente
para arrancarte las lágrimas del rostro y hacerte pueriles origamis de felicidad.

De niño me enseñaron que morir es no vivir y eso crecí pensando.
Hoy sé que morir es lo que llevo haciendo tanto tiempo y a diario,
porque morir no era no vivir, amor, era vivir no estando contigo.


12 comentarios:

  1. Delicioso. La última estrofa, para colgar en la pared, como los buenos cuadros.

    Abrazo

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    1. Gracias, Horacio, pero mejor un buen cuadro.

      Otro abrazo.

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  2. para el día de los muertos, me has dado una flauta hecha de huesos.
    fuerte abrazo tete.

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    1. Sopla fuerte y verás a los mamíferos danzar. Los que no se muevan son ratas.

      Otro abrazo, tete.

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  3. De no poder vivir, del siempre ser en potencia.
    ...y qué feo se pone el parqué con tanto chapoteo...
    Lo he sentido como un abrazo, Jesús.
    Un beso

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  4. coincido con Horacio. es verdad, la muerte era vivir el antes de conocer al ser amado. precioso chus! muy.

    acá poniéndome al día con todo.
    un beso. o dos.

    pd: http://lasonrisaverticalalaire.blogspot.com.ar/ visitame cuando puedas y tengas ganas. sobre erotismo y amor. ;)

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    1. Me ha gustado mucho el nuevo espacio, Eleanor. Prometo dedicarle tiempo.

      Un gran abrazo.

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  5. Pequeñas muertes que componen el retazo que somos.Bailamos un tango y equivocamos los pasos,pero la noche invita,la luz de gas despita a nuestra sombra y en esa tregua que nos concede podremos arrimarnos a la barra y pedir otro whisky.Que sea de pura malta,por favor,como estos versos tuyos.

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    1. Es siempre de pura malta el whisky que bien se comparte.

      Muchas gracias, Jorge J.

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  6. Tete, germà, puñetero weón amado, la muerte no usa guadaña, usa poemas.

    Te quiero.

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    1. La muerte tiene bufones chilenos que la hacen llorar y meter las falanges bajo la túnica. Luego caen las guadañas con ruido metálico de subfusiles en el ayuntamiento.

      También.

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