martes, 16 de abril de 2013

sí creo


a ti voy,
húmeda hoja verde soy
que arrancas planetaria e imantada
de un follaje seco,
voy a ti pues a lo que es
y será va la verdad,
que aún lejano en ti estoy
y a tu lado bella esquirla y eco
que si a solas feo pedazo, envés
de silenciosa soledad.

a ti voy, niña mujeres,
aunque duelan las veredas y caminos,
pues no hay tránsito que en mí duela si a ti voy,
que así como ir a Dios
ir a ti con este amor con que yo voy
no es ir a ti sino ya a salvo haber a ti llegado.

sí, a ti voy, niña mujeres,
y así yo soy tan sólo si a ti solo me llego.


domingo, 7 de abril de 2013

toma la vida de su mano como una mujer esquiva


En el sueño toma el hombre la vida de su mano como una mujer esquiva. Sus ojos dicen ojos y él lee en lo profundo una metáfora que signifique, él no está dispuesto a ver ojos en aquellos ojos que miran mirando, él necesita un cuerpo que no termine. Así, si la besa la posee y si la posee existe y es completamente suya, mas si ella accede es dadivosa y fácil y si lucha a puro mordisco es veladamente deseosa y él cierra los ojos y los abre y vuelve a inquirir con nuevos ojos que aguardan nuevas y exclusivas revelaciones. Él no está dispuesto a saber su nombre pues eso lleva a la rutina de nombrarla y no intuirla mas pregunta e inquiere y acto seguido habla y acalla la respuesta con la digna genuflexión de una filosofía que prudentemente mantenga una distancia eterna con el conocimiento. Él sueña aún despierto que la vida es una mujer esquiva pero pretende el abrazo mientras duerme. Si la ama, quiere que lo ame, si lo ama, quiere saber qué oculta e inquiere y acto seguido habla y acalla la respuesta. Él ya se acaba y lo sabe y patalea con pueril talante artístico porque cree en el arte y en lo que no se muestra pues así se esconde el hombre esquivo de lo que revela al hombre.


jueves, 4 de abril de 2013

nana de la carretera


Por la larga carretera, mi niña,
los automóviles son
como gordas obedientes hormigas obrero
que no saben a dónde van tan rápidas y tan en piña,
sobre la más gorda de todas mi corazón
es pulpita de melocotón
camino del hormiguero,
¡ay! qué miedo, amor.

No te duermas, que no,
no te duermas, por favor,
permanece despierta, mi niña,
con tus dos lupitas de sol,
si te duermes
las hormigas rápido y en piña
se comerán ¡ay! qué miedo, mi corazón. 


martes, 2 de abril de 2013

eh, oiga, usted, señor


Señor, usted, sí, usted, ¿quiere usted un poema de mierda?
mire usted qué bien no existo,
mi sombra es la negra cana de los muros,
señor, ¿quiere usted raras palabras que dicen que usted es otro?,
vamos, venga, alcáncelas ahora que caen de mis bolsillos mordidos,
esta dice que motel de carretera y esta que coñito jazz
y esta que yerros en cruz en plash de Nogmandí
como medias de rejilla
y esta dice que fok mi, beibi es como decir te quiero
igual lo mismo, señor,
pero después de entenderlo todo y no querer ya una mierda,
esta dice que antes más que ahora y también nombrecitos de genio
y algún que otro suicidio fundamental,
mire, esta que el sexo es un insecto gordo de alas de ninfa
que a veces mata picando en el corazón,
y esta que brilla tanto dice
que nos vamos a morir todos los gloriosos calaveros
sin vivir a tope
ni ser c-o-m-p-r-e-n-d-i-d-o-s,
así mismo lo dice,
señor, ¿quiere usted un poema de mierda?,
le puedo hacer con él un pingüino,
un fénix o un hipopótamo rosa,
mire cómo ríe su nene subnormal, se lame la lengua gorda,
quiere esnifarse el pingüino, el fénix y el hipopótamo,
a su señora empiezan a venirle arcadas de mirarme los tumores
aunque también a erizársele los pezones y mojar el algodón,
pero señor, no llore, aún nadie se dio cuenta de que usted me vio,
pise mi gorra y desaparezca por el cruce del parque.

Señor, usted, sí, usted, ¿quiere usted un poema de mierda?