martes, 6 de noviembre de 2012

la poesía es un escarnio



No sé si quedará de mi corazón
un mísero cabo con el que atar estos ingrávidos latidos
a un buen árbol
mañana
cuando todo el aire esté formado por barrancos.

Van velándose aquellos domingos luminosos
entre estos diáfanos cúmulos lectivos,
brillantes azúcares se diluyen
en la espuma diaria de oscuros cafés.

La poesía era otro escarnio del espejo.

Arrecia un silente temporal de huracanes
en las ventanas rotas de esta acogedora intemperie
y el ruido del quebranto en sus cimientos
es un requiem en clave de epinicio
que queda adherido al seso,
al esperma sobre mojado
y al silencio de esta tierra firme.

Nuestra casa se ha desmoronado
en aquel risco azotado por un oleaje de adyacentes lejanías
a medida que alza sus nuevos muebles y papel pintado
donde antes confetis lindos de ceniza,
donde antes...
mañana preciosas urbanizaciones donde parques,
mañana historia donde vida,
mañana ella donde tú.

Hoy, mañana, la palabra.

Siempre la palabra, ese defecto,
ese desastre
con el que pretendemos
recomponer nuestras vidas.

La palabra infecta mi sueño,
cada noche baldía
palabras bellas como hembra, hogar, sándalo,
alma, nutrir, ámbar, alba, lecho, arbolado.
Palabras.
Corro de la palabra, huyo de la palabra,
en mi sueño busco esa energía del impacto suave
entre la carne de un labio y el dulce soportal de un pezón
o el dorso de una mano o una vena rosa
o un mechón reivindicado sobre los cuerpos,
acaso una mirada, un arrullo desde la puerta del comedor.

Pero tiende el anhelo maldito de nuevo al encuentro
con cálido, ternura, suave, sal, compañía, futuro...
Palabras.
En el encuentro con la palabra cada vez
infectado el sueño, la vida, todo.

Este ocio de dolerse.

Esta puta pretensión que conduce a qué...
Otra vez a la palabra.
Malditas, sucias, elevadas palabras
que hacen de la poesía otro escarnio del espejo
y del poeta un hombre solo.


9 comentarios:

  1. Oh querido Chus, que poco de acuerdo estoy contigo, que bello poema y que irónica paradoja has plasmado: una larga, contundente y reivindicativa cascada de palabras para renegar de las mismas.
    Como te quiero Chus, solo tu eres capaz de usar a tu enemigo como arma
    Un besote inmenso

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    1. Hoy pienso rizar el rizo y usar la soledad para dar gusto a la sopa. Yo también te quiero tanto, Carolina.

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  2. ¡Dios!
    Buah, mira, borro, porque total...lo he leído en silencio, en voz alta, ene veces...y cada vez me gusta más el poema y menos mi comentario.
    Una maravilla.
    Besines detrás del cristal.
    (P.D: Post-its en el cabecero)

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    1. Tu comentario está fantástico así, Capitana. Muchas gracias.

      PD. Cabec-era en el postit.

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  3. el látigo que no cesa amigo, pero recuerda que cuando estas solo ya nadie te dice adios nunca más.
    has parido uno muy grande Chus.
    qué suerte tenerte.
    un beso.

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    1. Ese látigo ya hostiga sobre cicatriz, querido. Es todo una gran parida, sin duda.

      Otro beso, tete.

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  4. Este ocio de dolerse.

    Mierda...

    Te quiero.

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    1. Mierda, Sarco. Yo también a ti. Estamos jodidos.

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  5. Este ocio de dolerse.

    !!!

    yo lo sé.

    un beso. o dos.

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